~ Recuerdo el día en que llegaste a mi vida y pude comprender la hermosura del cielo en la sinceridad de tu mirada y de tu alma, y comprendí que sobran las palabras cuando se trata de expresar los sentimientos que aguardan el corazón.Recuerdo igualmente la primera vez que pensé en besarte, fue sólo una idea fugaz, pero lo anhelaba con cada segundo, con cada respiro, con cada vez que se cruzaban nuestras miradas, y una vez tras otra la idea aparecía en mi cabeza, y a veces no sólo como una idea, sino como un fuerte deseo. Quería abrazarte contra mí y fundirme contigo, pero jamás lo creí posible.
Era como ese sueño inaccesible que debes contentarte sólo con soñar, como esas cosas imposibles que nunca podrás tener, pero me valía con que existiese, pues me hacía sentir bien. Y llegó ese día que tanto esperé cuando Dios y su tiempo perfecto me llevó a ti, a ese primer beso que me estremeció, que me sacudió como el más fuerte tifón y despertó el sentimiento que hoy me hace quererte más cada vez más…
Y no importó el entorno, ni el pasado, ni el presente; para mí sólo estábamos tu y yo fundidos en un sólo sentimiento. Ojalá pudieras ver en mi alma y entender que una vida no basta para explicarte cuanto me gustas. Quiero fundirme en tu vida, en tus sueños y en tu corazón para que juntos podamos mirar en la misma dirección, bajo el mismo cielo, respirando el mismo aire, dejando atrás el camino lleno de piedras y espinas que ya nunca volverá y soñar con un futuro donde tú y yo seamos parte de la misma historia.
Te quiero con cada segundo que pienso en ti, te quiero por tu sencillez, por cómo me miras, por cómo me hablas, me gustas por tus besos, por tus caricias, por cada instante que estas a mi lado, me encanta quererte como hoy te quiero, y anhelo siempre poder quererte.
Cada beso es un sueño y cada una de tus miradas es el cielo por el que camino sin fin. Qué alegría tengo cuando amanezco pensando que te veré, que alegría cuando anochezco esperando despertar para volver a verte.
Era como ese sueño inaccesible que debes contentarte sólo con soñar, como esas cosas imposibles que nunca podrás tener, pero me valía con que existiese, pues me hacía sentir bien. Y llegó ese día que tanto esperé cuando Dios y su tiempo perfecto me llevó a ti, a ese primer beso que me estremeció, que me sacudió como el más fuerte tifón y despertó el sentimiento que hoy me hace quererte más cada vez más…
Y no importó el entorno, ni el pasado, ni el presente; para mí sólo estábamos tu y yo fundidos en un sólo sentimiento. Ojalá pudieras ver en mi alma y entender que una vida no basta para explicarte cuanto me gustas. Quiero fundirme en tu vida, en tus sueños y en tu corazón para que juntos podamos mirar en la misma dirección, bajo el mismo cielo, respirando el mismo aire, dejando atrás el camino lleno de piedras y espinas que ya nunca volverá y soñar con un futuro donde tú y yo seamos parte de la misma historia.
Te quiero con cada segundo que pienso en ti, te quiero por tu sencillez, por cómo me miras, por cómo me hablas, me gustas por tus besos, por tus caricias, por cada instante que estas a mi lado, me encanta quererte como hoy te quiero, y anhelo siempre poder quererte.
Cada beso es un sueño y cada una de tus miradas es el cielo por el que camino sin fin. Qué alegría tengo cuando amanezco pensando que te veré, que alegría cuando anochezco esperando despertar para volver a verte.

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